Causas
orgánicas: estas se dividen en
primarias y secundarias.
Eyaculación
precoz primaria: en nuestra
experiencia clínica de más de 18 años, son las
más frecuentes y están relacionadas a
una sensibilidad aumentada en el pene, lo
que impide que durante la relación
sexual, en un 70 o 80% de los casos, el
hombre no logre demorar más que de 30
segundos a 1 minuto para eyacular después
de la penetración, con movimentación
activa en la relación sexual.
Eyaculación
precoz secundaria: es aquella
cuyo propio nombre dice secundaria a algún
tipo de proceso que afecte el aparato
genitourinario o secundaria a una disfunción
sexual (impotencia sexual), alteraciones
neurológicas, trastornos degenerativos,
alteraciones vasculares, uso de fármacos
(antidepresivos, antihipertensivos,
estimulantes, etc.), desequilibrios
hormonales y todas aquellas enfermedades
que alteran el mecanismo de reflejo de la
eyaculación.
Causas
psicológicas: en nuestra experiencia
son las menos frecuentes. Tienen como característica
ser causadas por mensajes antisexuales en la
infancia, falta de información sexual
(educación sexual), presión por parte de la
pareja, ambiente familiar problemático,
ansiedad, estrés, miedo al fracaso y
dificultad en controlar los estímulos.