Curvatura
congénita.
El niño ya nace con
una curvatura del pene o ésta aparece durante su
crecimiento, y debido a una falta de desarrollo homogéneo,
el pene se va curvando. Cuando esta curvatura es superior a
45 grados, puede imposibilitar una relación sexual normal,
ya que la penetración es difícil o imposible. Puede
provocar dolor en la relación de la pareja al intentarla.
Además el factor de preocupación aumenta, ya que existe la
posibilidad de que el paciente no tenga relaciones sexuales
porque se avergüenza de su defecto anatómico.