SIDA
(Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida)
Es una
disminución de la inmunidad con reducción de las
defensas orgánicas que lleva a la muerte por
ciertas formas de cáncer o de infecciones.
La
enfermedad es atribuida al virus de
inmunodeficiencia humana (HIV), habiendo sido
inicialmente observada en homosexuales, viciados
en drogas inyectables, hemofílicos, haitianos,
africanos y aquellos que tienen necesidad de
transfusiones de sangre frecuentes. Hoy, muchos
consideran la enfermedad como de transmisión
heterosexual, intentando así eliminar los grupos
de riesgo.
La
sintomatología es variada y se revela por señales
de disminución de las defensas orgánicas, con
infecciones frecuentes por bacterias y hongos.
Fiebre, poliadenopatías, diarrea, pérdida de
peso, anemia, astenia, etc. Siendo la moniliasis,
la neumonía por Neumocistis carinii y el
sarcoma de kaposi las complicaciones más
frecuentes. Se estima que más del 50% de los
pacientes con diagnóstico confirmado ya
fallecieron. No hay tratamiento eficaz hasta el
momento. Se han ensayado muchas drogas, todas con
resultados relativos. Parece que la única forma
de combatir el SIDA es la profilaxia, evitando el
coito o usando protección (condón).
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